Poesías sin rima ni verso, cuentos para niños que no son para niños, ideas frustradas, y gritos silenciosos.

Showing posts with label noviembre. Show all posts
Showing posts with label noviembre. Show all posts

Saturday, 30 November 2013

movies

Sometimes a movie is ended,
But not finished.
The characters get lost in a colourless background,
They do not get a closure for their history,
For their lives.

Like a courtain dropped,
Heavy, over the last interpreter in the orchestra.
He is still alive, 
vibrating. 

But is considered ended.
And the crowd stands up, and claps,
And murmurs fill the room,
Not letting the partiture to end the story.
The story of the music. 



Monday, 18 November 2013

ella

Nunca andó con un libro en la cabeza,
ni trató de perfeccionar sus maneras,
ni dejó de morderse las uñas,
ni de gritar.

Jamás trató de ocultar imperfecciones,
ni cubrió disgustos o malas caras, y
no ocultó su indignación detrás de formalidades.

Nunca trató de ser perfecta,
disfrutaba de caídas,
y de sus uñas mordidas,
de sus labios agrietados,
de sus garabatos en la mano.

Disfrutaba de pasar desapercibida,
y aun así ser diferente.
De ser común a la vista,
y de ocultar cientos de manías,
juegos e historias.

Sunday, 25 November 2012

final

No había un fin, 
Bueno, haberle, le había, 
pero no les gustaba. 
A ninguno. 

Y buscaban soluciones
¿Y si huimos?
¿Y si cambiamos el perro?
Y si, Y si, Y si. 

Solución tras solución. 
Sin encontrar un final apropiado, 
ninguno válido para ellos. 
Y dejaron el final abierto.

ayuda

Esas pequeñas acciones incoherentes, 
que nos llevan a pedir ayuda, 
pero no gritar, No.
Eso es de locos. 
Y demasiado coherente. 
NO.

Simplemente liberarnos, 
calmarnos, y con un café, 
o un chocolate, 
dependiendo de la hora, 
abandonar las cosas que queremos decir. 

Si, abandonar. 
Meterlas en una maleta, 
sin doblarlas ni nada, 
sin sutilezas de esas 
de las que usan los poetas. 
O los borrachos.
Todos de madrugada. 

Pero liberarse, 
contar a los cuatro vientos las dudas, 
los martirios y los dolores. 
De pies. De Cabeza. 

Simplemente, dejando caer una indirecta. 


Tuesday, 13 November 2012

Colores

No era como en las fotos, 
ni la chimenea estaba encendida, 
ni los cuadros estaban en el mismo sitio, 
ni la mecedora en su lugar. 

No había manta tejida a mano, 
ni una planta frente a la ventana, 
ni los platos puestos en la mesa. 

Obviamente, no era como la imagen. 
Quizás influía en algo la  foto 
o que fuera en blanco y negro.

Porque antes, las fotografías eran así, 
en blanco y negro, 
con todos sus tonos intermedios. 
Su gris claro para las flores de los platos, 
su mezcla de grises para el fuego.

Y hacía que pareciera lo normal, 
el ver las cosas en blanco y negro. 
En negro, blanco y muchas variedades de gris. 
Aunque la vida no era así. 

Las flores de los platos eran azules, 
la manta de la abuela verde y rosa, 
y el fuego iluminaba todo de naranja. 

Claramente la vida no era así, 
no era negra, blanca y con tonos de gris, 
era naranja, verde, rosa y marfil. 
Por las paredes. 

Al menos, allí

Ganas

Se miraba en el espejo,
en aquel espejo ovalado del salón,
aquel del marco descascarillado.
Sin reconocerse del todo,
sin perder de vista las arrugas,
que empezaban a dominar su frente.

No había querido aceptarlas antes,
ahora ya era imposible negarlas.
Quizá se hacía mayor.
Quizá.

Las canas habían sido el aviso,
aunque tampoco había querido fijarse.
Seguía mirandose, muy atentamente.

Aún quedaban muchas cosas por hacer, 
y no la iban a parar unas arrugas, 
ni unas canas, 
ni un espejo medio torcido. 

Y muchas ganas guardadas, 
en la fortaleza más cuidada, 
dispuestas a salir, 
liberandolas poco a poco.

Thursday, 1 November 2012

1 de noviembre

Así cada año. 
Un paseo obligado.
Retirar las flores marchitas, 
y limpiar el polvo y las hojas. 

La recordaba a cuando le vestía, 
o más bien le arreglaba la corbata, 
le colocaba los cuellos, 
o le regañaba por ponerse los zapatos viejos. 

Y lo hacía con una sonrisa. 
Porque recordaba esos detalles. 
No lloraba.
Contradiciendo a su alrededor. 

Había muchas mujeres como ella, 
y algunos hombres. 
Pero los menos. 
Con las corbatas ladeadas, 
y los cuellos sucios. 
O con un calcetín de cada color. 

"¿Ves? Por eso yo te corregía" 
pensaba mirando a un hombre mayor, 
agachado a unos metros de ella. 

No lloraba. 
Habían pasado muchos años. 
Muchas lágrimas. 
Muchos primeros de Noviembre.

Ella no había llorado una vez al año.
Ella acudía allí todos los martes, 
a sentarse a su lado. 
Y le contaba cosas. 
"Hoy desteñí las sábanas blancas, 
y ahora son rosas"
"La niña ha dicho que se divorcia, 
mira que tú lo veías venir, 
pero es que no escucha, y claro... "

Y todos los días se despedía. 
"Me voy. Que vienen los niños, 
y no tengo hecha la cena.
Y me llevo esta flor tan pocha, 
que queda muy fea. 
Mira que eres dejado eeh"